Que todo el mundo te cuente sus problemas pero que nadie se preocupe de los tuyos es exasperante. Me rio de mi propia vida, porque no me voy a reir de mi propia muerte. Pero aguantar. Eso es lo que hay que hacer. Porque el mejor modo para conservar los amigos es no pedirles ni deberles nada.
La confianza es algo que se gana centimetro a centimetro y se pierde metro a metro. No hay dos amigos que se compenetren al cien por cien , siempre tendrá que haber una pequeña discusion en la historia de una amistad. Porque cada persona tiene sus propios miedos y preocupaciones. No hay que dejar que nada ni nadie te pisotee. No depende de que o quien sea, sino de quien eres tú. Y pasa de las cosas que te hacen daño y disfruta de las que te hacen sonreir. Porque eso es lo que importa, no lo que digan o dejen de decir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario